Vidas secretas

 "Me fascinan las vidas secretas que convierten a los conocidos en desconocidos".


 

Venganza

 "La venganza no lo es todo pero ayuda".


 

El televisor

 

Imagen de Alberto Vázquez 

La profesora de Literatura propuso a sus alumnos un nuevo ejercicio: tenían que hacer una redacción en la que explicasen en qué les gustaría convertirse. Como era de esperar, muchos niños escogieron ser animales poderosos como el tigre o el león, así como superhéroes, personajes de ficción de sus series de dibujos animados preferidas o incluso policías y bomberos, para ayudar a los demás. Pero el más sorprendente fue un alumno que quería ser un televisor.

El texto del muchacho comenzaba así: "Si pudiese transformarme, como por arte de magia, elegiría ser un televisor, querría ocupar un lugar especial y reunir en torno a mí a todos los miembros de la familia. Desearía que todos escuchasen mis palabras, que mi padre estuviese atento a lo que cuento aunque hubiese llegado agotado del trabajo. Que mi madre dejase cuanto tiene entre manos, que siempre es mucho, para dedicarme su tiempo sin prisas, relajadamente. Que mis hermanos se peleasen por estar a mi lado...Me gustaría poder divertirlos a todos".

Este cuento encierra una importante reflexión: a veces perdemos el tiempo en cosas que no nos aportan nada, descuidando las que sí son importantes. Prioricemos y demos valor a lo que realmente merece la pena en la vida.

 

Probabilidad

 "La probabilidad de que una persona tenga razón aumenta en relación directa con la insistencia en convencerla de que está equivocada".


 

 

El puente y los dos hermanos


Imagen de Alberto Vázquez 

Dos hermanos que vivían en fincas contiguas y que habían trabajado el campo juntos, hombro con hombro, compartiendo lo bueno y lo malo, tuvieron una discusión por un malentendido y la cosa acabó creciendo y creciendo hasta enemistarlos del todo.

Una mañana se acercó hasta la casa del hermano mayor un carpintero que buscaba trabajo y él le explicó lo que había sucedido: "En la granja de al lado vive mi hermano, Todo iba bien hasta que nos hemos peleado y a él no se le ha ocurrido otra cosa que desviar con la excavadora el arroyo para que se convirtiera en una frontera entre nosotros. ¿Ve usted aquella pila de tablones? pues quiero que haga con ellos un muro de 2 metros de alto. Así no volveré a ver a mi hermano nunca jamás".

Mientras él iba a la ciudad a vender sus verduras, el carpìntero se afanó en hacer su trabajo para tenerlo terminado cuando regresase. De vuelta en casa, el hermano mayor quedó impresionado con lo que vio: en lugar del muro, había un puente que unía las dos granjas. Al poco, vio que su hermano lo cruzaba con una amplia sonrisa y ambos se fundieron en un cariñoso abrazo. El carpintero sabio había tendido un puente donde ellos sólo pretendían levantar barreras.

 

Las cicatrices

"Las cicatrices nos enseñan que el pasado fue real". 


 

Nacer y crecer

 "No importan las condiciones en las que uno nace, sino lo que llega a ser cuando crece".


 

El sabio y los deseos

 

Imagen de Alberto Vázquez

Un joven llamado Tanit fue a ver al sabio del pueblo para saber qué es lo que tenía que hacer para conseguir lo que quería. El hombre le miró y no le respondió. El muchacho volvió a visitarle varias veces con la misma respuesta: silencio. Hasta que un día, el sabio le dijo: "Ven conmigo". Y se dirigieron a un río cercano donde el hombre se metió en el agua con Tanit. Cuando alcanzaron cierta profundidad, el sabio se apoyó en los hombros del joven y lo sumergió en el agua. Pese a los esfuerzos de Tanit por liberarse, lo mantuvo allí un rato hasta que, al final, lo soltó y el chico pudo sacar la cabeza del agua y tomar una gran bocanada de aire. "Cuando estabas bajo el agua, ¿qué es lo que más deseabas?", le preguntó el anciano. "Aire, quería aire", respondió Tanit. "¿No preferías riquezas, comodidad, placeres, poder o amor?", insistió el sabio. "No. Sólo deseaba una cosa: aire. Necesitaba aire y sólo y únicamente aire", dijo el joven. "Entonces, recuerda la intensidad de tu deseo por salir del agua. Porque para conseguir tu objetivo debes quererlo con la misma intensidad con la que ahora querías el aire. Y, además, debe ser tu única aspiración día y noche. Si tienes ese fervor y te centras en una sola cosa, conseguirás, sin duda, lo que quieras", le aconsejó el sabio.



Oportunidades

 "Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso la que dejamos pasar".