"La vida pasa muy deprisa; si no te paras y miras a tu alrededor, te la podrías perder".
Citas y Reflexiones: Directo al corazón
Finca en venta
Después de muchos años dedicándose a cultivar con esfuerzo sus tierras, Ramón había decidido cambiar de vida y el primer paso sería vender su finca al mejor postor. Como su vecino era un reconocido poeta y tenía buena relación con él, se atrevió a pedirle un favor: que escribiera en un cartel un anuncio de venta que atrajera a quienes pasaran por allí. El poeta le respondió que sería un placer ayudarle y redactó el siguiente texto: "Vendo este pedacito de cielo en la tierra. Con mi esfuerzo, he creado una huerta con todo tipo de verduras que son un regalo para el paladar. Además, podrás descansar bajo la sombra acogedora de árboles frutales y relajarte con el arrullo de un río que tiene el agua más pura y cristalina que jamás conociste".
El poeta marchó de viaje varios meses y, al regresar, pasó por la finca para conocer a los nuevos propietarios, pues estaba seguro de que la venta se había realizado. Pero, para su sorpresa, allí seguía su vecino, quien le saludó con estas palabras: "Después de leer el anuncio tan bello que escribiste, pensé que vivía en el lugar más maravilloso de la tierra y que aquí me quedaría". Y es que no hemos de esperar a que los demás nos digan lo plena que es nuestra vida para empezar a disfrutarla.
No dejes que el mundo te endurezca
"Sé suave. No dejes que el mundo te endurezca. No dejes que el dolor te haga odiar. No dejes que la amargura le gane a tu ternura".
El televisor
La profesora de Literatura propuso a sus alumnos un nuevo ejercicio: tenían que hacer una redacción en la que explicasen en qué les gustaría convertirse. Como era de esperar, muchos niños escogieron ser animales poderosos como el tigre o el león, así como superhéroes, personajes de ficción de sus series de dibujos animados preferidas o incluso policías y bomberos, para ayudar a los demás. Pero el más sorprendente fue un alumno que quería ser un televisor.
El texto del muchacho comenzaba así: "Si pudiese transformarme, como por arte de magia, elegiría ser un televisor, querría ocupar un lugar especial y reunir en torno a mí a todos los miembros de la familia. Desearía que todos escuchasen mis palabras, que mi padre estuviese atento a lo que cuento aunque hubiese llegado agotado del trabajo. Que mi madre dejase cuanto tiene entre manos, que siempre es mucho, para dedicarme su tiempo sin prisas, relajadamente. Que mis hermanos se peleasen por estar a mi lado...Me gustaría poder divertirlos a todos".
Este cuento encierra una importante reflexión: a veces perdemos el tiempo en cosas que no nos aportan nada, descuidando las que sí son importantes. Prioricemos y demos valor a lo que realmente merece la pena en la vida.
Probabilidad
"La probabilidad de que una persona tenga razón aumenta en relación directa con la insistencia en convencerla de que está equivocada".
El puente y los dos hermanos
Dos hermanos que vivían en fincas contiguas y que habían trabajado el campo juntos, hombro con hombro, compartiendo lo bueno y lo malo, tuvieron una discusión por un malentendido y la cosa acabó creciendo y creciendo hasta enemistarlos del todo.
Una mañana se acercó hasta la casa del hermano mayor un carpintero que buscaba trabajo y él le explicó lo que había sucedido: "En la granja de al lado vive mi hermano, Todo iba bien hasta que nos hemos peleado y a él no se le ha ocurrido otra cosa que desviar con la excavadora el arroyo para que se convirtiera en una frontera entre nosotros. ¿Ve usted aquella pila de tablones? pues quiero que haga con ellos un muro de 2 metros de alto. Así no volveré a ver a mi hermano nunca jamás".
Mientras él iba a la ciudad a vender sus verduras, el carpìntero se afanó en hacer su trabajo para tenerlo terminado cuando regresase. De vuelta en casa, el hermano mayor quedó impresionado con lo que vio: en lugar del muro, había un puente que unía las dos granjas. Al poco, vio que su hermano lo cruzaba con una amplia sonrisa y ambos se fundieron en un cariñoso abrazo. El carpintero sabio había tendido un puente donde ellos sólo pretendían levantar barreras.






