La rosa y el sapo


Erase una vez una rosa que se creía la más bella del jardín y lo que más deseaba era que todos se acercaran a admirarla y a disfrutar de su olor. Pero la gente solía mirarla desde una cierta distancia, sin prestarle mayor atención. Un día se dio cuenta del motivo de ese comportamiento que tanto la desagradaba: a su lado había un enorme sapo, grande, feo y de piel verrugosa, que los espantaba. Indignada con él, le ordenó que se alejara de inmediato. El animal, muy solícito, le respondió: "Me iré, si así lo deseas".

Días después, el sapo volvió a darse  una vuelta por el jardín y se sorprendió al ver a la rosa marchita, sin hojas ni pétalos. Cuando le preguntó qué le había pasado, la flor le respondió: "Desde que te fuiste, las hormigas han invadido este lugar y no paran de picarme aquí y allá". A lo que el sapo replicó: "Qué te habías pensado, cuando yo estaba aquí me comí a estas dichosas hormigas, por eso eras la más bella del jardín".

En numerosas ocasiones, despreciamos a los que están a nuestro lado, pensando que nosotros somos más importantes y que ellos apenas nos aportan nada. Pero todos deberíamos tener en cuenta que siempre hay quien nos beneficia , incluso sin que seamos conscientes.


Madurar nuestro ser

"Y comencé a comprender también que el dolor, los desengaños y la melancolía no existen para molestarnos, para sumirnos en un abismo de desasosiego e inutilidad, sino para poner a prueba nuestro temple y madurar nuestro ser"

Herman Hesse



El poder de tus acciones

"Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal".



El problema


Tras la muerte del guardián con el que compartía la administración del monasterio zen, el gran maestro convocó a todos los discípulos con la intención de escoger un sustituto para esta tarea tan importante. "Voy a plantearos un problema -les dijo a todos-. Aquel que lo resuelva antes será el nuevo guardián del templo".

Colocó en medio de una gran sala un banco y, sobre él, dispuso un bellísimo jarrón de porcelana con una rosa roja. "Este es el problema", les dijo a los muchachos, dejándolos perplejos ante este extraño enigma. Todos quedaron paralizados hasta que uno de ellos se levantó, miró al gran maestro y a sus compañeros y, con determinación, caminó hacia el florero y lo tiró al suelo de un empujón, haciéndolo añicos.

"Usted será el nuevo guardián del templo -le anunció el maestro-. No importa lo fascinantes y bellos que sean, los problemas tienen que ser resueltos. Pueden aparecer en forma de bello florero, de un amor que ya no tiene sentido o de la rutina que nos resistimos a abandonar porque nos resulta cómoda. Hay un peligro muy común: regodearnos con ellos, como si fuéramos los únicos que los sufren en el mundo. Pero solo existe una forma de afrontar los problemas: atacarlos de frente".



Frases

"Las frases, como los filetes, pueden estar crudas, hechas o muy hechas".

Pepe Colubi



El saludo de cada día


Un hombre que trabajaba en una planta empaquetadora de carne en Noruega entró, cumplido ya el horario de su jornada laboral, en una cámara frigorífica para acabar de inspeccionar una partida de vacuno que acababa de llegar. Cuando quiso salir, se dio cuenta de que la pesada puerta se había cerrado de imprevisto dejándole encerrado dentro.

Aunque gritó pidiendo auxilio para que alguien le viniese a ayudar, todos sus compañeros se habían ido ya a casa. Además, el grosor de la puerta era tal que, de haber alguien aún en la planta, no le habrían oído. Llevaba ya cinco horas atrapado y estaba a punto de congelarse cundo la puerta, milagrosamente se abrió y el vigilante de seguridad de la fábrica entró para rescatarlo.

Cuando le preguntaron al guarda cómo se le había ocurrido buscar allí si no era parte de su rutina, respondió: "Llevo 35 años trabajando en esta empresa. Cientos de trabajadores pasan ante mí cada día y él es el único que me saluda a la entrada y a la salida. Para el resto soy invisible. Hoy me dijo "¡hola!" a la entrada pero no le escuché decir el habitual "¡hasta mañana!" a la salida. De modo que pensé que debía de estar en algún lugar del edificio y, probablemente, con problemas".



Niño y adulto

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.



Asunto de vida o muerte

"Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces".

Adam Smith


Los mil perritos

Imagen de Alberto Vázquez

Erase una vez un perrito que paseaba por las calles de un pueblo y siempre se paraba curioso ante una casa abandonada. Un día, decidido a investigar, entró dentro y recorrió la enorme mansión de punta a punta. Cuando llegó a la buhardilla, empujó la puerta semiabierta y vio que había 1.000 perritos observándolo tan fijamente como él a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y todos los canes hicieron lo mismo; ladró alegremente y cada uno de esos animales le devolvió el simpático saludo. Cuando abandonó la casa, pensó: "¡Qué lugar tan agradable, vendré más a visitarlo!".

Días después, otro perro callejero entró en la misma casa, pero a diferencia del anterior, se sintió amenazado cuando los 1.000 perritos le lanzaron una mirada de desafío. Cuando él les gruñó, los otros le devolvieron el mismo gesto. Mientras salía a la calle, pensó: "¡Qué horrible lugar, jamás volveré!".

Encima de la puerta de entrada a la vieja mansión había un letrero que decía: "La casa de los 1.000 espejos".

A menudo sucede que el mundo nos devuelve lo que proyectamos al exterior: si encaramos la vida con una sonrisa, los demás nos devolverán esa misma sonrisa, pero si mostramos nuestra peor cara, ésa es la que veremos en los demás.